La dama de hierro
Una película sobre la ex-primera ministra británica Margaret Thatcher, que necesariamente incluye la guerra de Malvinas en 1982, no puede evitar el volver a abrir heridas en la susceptibilidad de los argentinos. Sin embargo, y acaso sobre todo gracias a la estupenda actuación de Meryl Streep, la obra pinta un fresco interesante sobre una mujer polémica, inflexible y feminista, conservadora inclemente y patriota al mismo tiempo, capaz de intuir la crisis europea con muchos años de antelación y de tomar medidas tan drásticas como impopulares para salvar el prestigio del Reino Unido.
El reconocido periodista anglo-argentino Andrew Graham-Yooll escribió un interesante artículo en “Enfoques” (La Nación, 12 de febrero) que recorre los principales acontecimientos de la vida política de Thatcher a propósito de la película. En el fondo, a los ingleses les resultó un film que no satisface a conservadores ni a laboristas. Quizá el patético comienzo, con la imagen de una mujer mayor y perdida (la senil Margaret actual), le da a toda la obra un tono difícil de remontar luego. De todas maneras, dado que en general la literatura y el cine británicos han cultivado el género de las biografías con dedicación y competencia, el film sabe mostrar con acierto muchos aspectos de la carrera política y de la personalidad humana de una de las estadistas más importantes de las últimas décadas del siglo XX.
Cuando las negociaciones sobre Malvinas ofrecían a nuestro país buenas posibilidades en el ámbito diplomático, fue la irresponsabilidad de hombres como el general Leopoldo Fortunato Galtieri o el canciller Nicanor Costa Méndez la que nos llevó a una guerra que, además, le sirvió a Thatcher para cerrar las tratativas y recuperar popularidad en su país.
Reino Unido, Francia; Dir. Phyllida Lloyd; Int.: Meryl Streep; duración: 105 minutos; ATP.





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