Conmoción y misterio
El mundo político de Río Negro y, en consecuencia, del país sigue conmocionado por las noticias que tienen como protagonistas a dos altos mandatarios, como son el gobernador Carlos Soria y el intendente de Catriel, Carlos Johnston.
Soria perdió la vida en las primeras horas del 1° de enero tras recibir un disparo en el rostro y lo que todavía maneja la justicia son sólo hipótesis ya que más allá de algunos resultados de la autopsia y el dermotest al cuerpo de la víctima, aún faltan varias pruebas para confirmar la distancia con la que fue realizado el disparo y para "descartar algunas posibles consecuencias penales para (Susana) Freydoz", esposa del mandatario fallecido y única imputada, según explicó el juez subrogante que quedó a cargo de la causa, Juan pablo Chirinos.
Mientras tanto, Alberto Weretilnek, quien fuera el segundo de Soria, hoy asumirá como gobernador.
Horas después de conocerse el trágico hecho que terminó con la vida de Soria, la localidad rionegrina de Catriel también se vio sacudida por la noticia de la desaparición de su intendente, Carlos Johnston, a quien lo habrían visto por última vez a las 8 de la mañana del primer día del año.
A pesar de los numerosos rastrillajes de la policía todavía no ha habido ningún tipo de indicio sobre el paradero del funcionario. En tanto, la titular de la Legislatura municipal, Cristina Becerra, se hará cargo de la intendencia a partir de hoy y por 180 días, según lo establece la Constitución Municipal.
Dos hechos poco claros alrededor de los cuales sólo se tejen hipótesis y que han golpeado duramente a la vida política de la provincia.





Enviar un comentario nuevo