Meditaciones


A partir de un bello título que evoca un pasaje del Evangelio, «Cinco panes y dos peces» (Jn 6, 5-11), el autor nos presenta siete meditaciones, preferentemente dirigidas a los jóvenes. Parte, significativamente, de fragmentos del mensaje del Papa a los jóvenes para la Jornada Mundial de la Juventud de 1997, y desde allí nos entrega su testimonio sobre su condición de preso por Cristo, sobre la primacía de Dios, sobre la oración, la Eucaristía, el mandamiento del amor, la devoción a María y su seguimiento de Jesús.

Estas páginas, de impresionante sencillez y autenticidad cristiana, contienen el último retiro espiritual que el cardenal Van Thuan dirigió a un grupo de sacerdotes unos meses antes de su muerte.
En la Cuaresma de 2000 había conmovido a millones de personas que leyeron en los medios de comunicación varios pasajes de los ejercicios espirituales predicados al Santo Padre y a la Curia Romana. En ellos (publicados bajo el título “Testigos de esperanza”) narraba sus experiencias espirituales durante los años de prisión.

Se ha escrito mucho, y se seguirá escribiendo, sobre Juan Pablo II, un gran papa, como fue definido por los medios de comunicación y por la comunidad internacional apenas conocida la noticia de su muerte. En efecto, su magisterio ejerció una influencia extraordinaria e incalculable, no sólo en el ámbito espiritual, sino en el político, social y cultural. Influencia que, en silencio y por medio del silencio, se hizo sentir con fuerza en sus últimos días de vida. Y precisamente a esos días nos lleva de regreso esta obra.

“María es el sol en el cual Dios estableció su morada, cándida como la nieve del Líbano”, “María es el silencio: el silencio para estar a la escucha de la Trinidad”, y aún más “Pronunciar ese nombre, María, en cualquier circunstancia y lugar es introducirse de golpe en un clima divino; es encender una estrella en la noche”. Se trata de pinceladas de delicada poesía y de elevadísimo contenido teológico. Son pensamientos que invitan a la contemplación, pero sobre todo a imitar a María, modelo de santificación, “estrella que nos señala el camino para alcanzar la vida: Jesús”.

Se trata de una breve y fácil de entender reflexión teológica y espiritual sobre María. El autor, parte del canto del Magnificat para presentarnos el sentido profundo y vital de los momentos fundamentales de la vida de María y de la sublime misión que Dios la ha confiado. En este librito podemos, por lo tanto, contemplar la grandeza de Dios, que se refleja, como en un espejo, en la humildad de María.
En fin, Coda nos permite asomarnos a su exquisita reflexión, meditar sobre la profunda humanidad de la Virgen y a la vez sumirnos en la más elevada espiritualidad.