Propuestas


Las alas, los cabellos largos y rubios, las facciones delicadas… Figuras sobre cuya realidad la mentalidad fuertemente positivista no ha podido hacer otra cosa más que dudar, concediéndoles “derecho de ciudadanía” sólo en el ingenuo imaginario infantil: ¿los ángeles existen o son simplemente el recuerdo adulto y nostálgico de un mundo muy lejano?

"¡Ay de mí si no predicara el Evangelio!" (1 Cor 9, 16). Esa fue la primera cita bíblica en la misa de inicio del ministerio episcopal del padre obispo Jorge Novak (1928-2001) el 19 de septiembre de 1976. A 40 años de aquel día, estas páginas presentan a este pastor ejemplar que, sin perder la frescura del misionero que desde niño quiso ser, dejó documentado cada paso de su acción pastoral, cosa que naturalmente le surgía hacer. Fruto de esta tarea son los textos seleccionados cuidadosamente para esta edición.

Los santos son los grandes regalos que Dios nos hace, como patrones a quienes se puede invocar y grandes faros de consuelo y fervor que Dios ha colocado en su Iglesia. Son la imitación de Cristo en la vida de todos los días.

Se me ocurrió hacer este libro el 2 de octubre, fiesta de los Santos Ángeles Custodios. Poco tiempo antes, había escrito los versos que abren esta recopilación. La idea es simple. Conocí muchas historias de gente socorrida, protegida, sostenida, salvada por los ángeles. Parece que a los ángeles les gusta presentarse en las formas más variadas: un amigo muy preciado, una tía, un desconocido, un perro, un cartel publicitario. Raramente ostentan magníficas alas con plumas, suponiendo que las tengan. Me imagino que lo hacen por discreción.

4 de julio de 1976, 01.30 hs. En la noche helada varios hombres irrumpían en la casa parroquial de la iglesia de San Patricio, en el barrio porteño de Belgrano. A la mañana siguiente, sobre la alfombra roja del living, cinco cadáveres en medio de un charco de sangre daban testimonio del horror.
Tres sacerdotes y dos seminaristas arrancados de la tierra de los vivos, materializando un mundo de prejuicios, de intereses ambiguos, de intolerancia llevados hasta el extremo. Pero también haciendo presente en medio de nosotros aquella fidelidad irrenunciable a la verdad que llevó a tantos hombres y mujeres al supremo testimonio de la vida.
La sangre de los mártires palotinos sigue gritando al cielo, reclamando la verdad de los hechos, desafiándonos a hacernos cargo de la historia.

Frodo, Bilbo, Sam, los hobbits y el mago Gandalf, los personajes creados por J. R. R. Tolkien, son los protagonistas de dos grandes obras de la literatura universal: El Hobbit yEl Señor de los Anillos.

Igino Giordani (1894-1980) fue una de las figuras significativas de la vida eclesial, cultural y política de Italia en el siglo XX. Escritor y periodista, docente y legislador –comparado por el francés Daniel Rops con los emblemáticos Léon Bloy y Charles Péguy–, ex combatiente heroico de la primera guerra mundial, anti fascista perseguido, pionero de la democracia cristiana, hombre cercano a Alcide De Gasperi, casado y padre de familia.

¿Pueden el hombre y la mujer occidentales de hoy entender la cultura en que viven sin una referencia al cristianismo, que ha marcado tan profundamente nuestra cultura actual, a pesar de contradicciones y tergiversaciones? Y aquellos que se identifican como cristianos, ¿pueden vivir plenamente su fe sin comprender de manera madura las Escrituras? Porque “al Dios que desea dialogar con nosotros” lo encontramos, sin dudas, en la Biblia.

Es mucho más que una nueva biografía de Jesús, el gran personaje de cuyo nacimiento acabamos de festejar el segundo milenio. ¡Es una historia más actual que nunca luego de dos mil años!