Semblanzas


Al lector que haya conocido a Cecilia o la espiritualidad que la animaba, no le debemos mayores explicaciones. A quien, en cambio, a través de este breve y sencillo relato se asoma por primera vez al asombroso mundo interior que aquí se describe, no podemos dejar de advertirle que está frente a páginas que pueden desconcertar y hasta tornarse incomprensiblemente crípticas e inasibles.

A pocos meses de su embarazo, a Cecilia le diagnostican cáncer; ante la imposibilidad de sobrevivir al parto, los médicos recomiendan un aborto terapéutico. Convencida del amor cristiano, Cecilia opta por salvar la vida de Agustina, su hija. El 1 de marzo de 1985 falleció a la edad de 28 años. El 30 de noviembre de 2005 fue declarada Sierva de Dios, y en este momento se encuentra abierta su causa para el proceso de beatificación.

Giulia "Eli" Folonari fue, durante cincuenta años, secretaria personal de Chiara Lubich. A lo largo de estas páginas se revelan aspectos de la personalidad pública y privada de la fundadora del Movimiento de los focolares, de gran riqueza para profundizar en la vida de quien se convirtió en verdadera testigo e impulsora de un Evangelio que quiere llegar a todos los hombres y mujeres de nuestro mundo.

Contada con el ritmo casi de una novela, la historia de Victorio Sabbione resulta, como bien dice el título de esta biografía, un

Misteriosa, inasible, fascinante: así es como muchos ven la santidad. Más aún para aquellos que –como el autor de estas páginas– se preguntan sobre la existencia de Dios sin encontrar una respuesta convincente. Chiara Luce Badano era la mejor amiga de su hermana: de aquí la idea de contar su historia en “en vivo y en directo”, pero desde las orillas, como “cualquiera de los centuriones del Calvario, como un camillero en Waterloo, como el portero de las Twin Towers”.

Lía Brunet fue una de las primeras compañeras de Chiara Lubich, quien dio inicio al Movimiento de los focolares. Pionera en la difusión del Movimiento en América Latina, vive una real aventura personal y colectiva a la vez, en la senda del amor recíproco que construye la unidad en la multiplicidad, con sus consecuencias de encarnación y transformación de la realidad. Desde su irrefrenable pasión hace suyo el sueño de Jesús: “Que todos sean uno”.

Chiara Badano, una chica llena de vitalidad. De pronto llega la enfermedad, y poco a poco se va desvelando el espléndido proyecto de su vida.
Muere a los 18, pero deja una estela de luz. “¿Por qué Chiara merece una biografía? Era cien por ciento normal... Quería ser azafata, tocaba la guitarra y se sabía las canciones de moda. Un día tomó una decisión: ‘No quiero ni debo permanecer analfabeta ante un mensaje tan extraordinario’. Se refería al Evangelio.

Marcos fue un apasionado de la vida que procuró vivir cada momento con intensidad y radicalidad. Rebelde, crítico e inconformista con la sociedad que le tocó vivir se esforzó, con todas sus fuerzas, por encontrar y darle sentido a su vida.
Enamorado de la naturaleza, loco por los “fierros” y fanático del fútbol, a los 18 años hace una experiencia de vida que marcará un antes y un después. Con 20 años fallece, de forma imprevista, en un accidente laboral.

“El presbítero, a imagen del Buen Pastor, está llamado a ser hombre de la misericordia y la compasión, cercano a su pueblo y servidor de todos, particularmente de los que sufren grandes necesidades”. Al Padre José Padilla podría aplicarse con singular justeza esta definición de la última conferencia del Episcopado Latinoamericano celebrada en Aparecida.
Raúl Artieda nos acerca a esta figura del clero tucumano con el valor inestimable de quien “ha visto y oído”, y de los que, como él, fueron testigos de su ministerio y gozaron de su amistad.