Los colores del mundo


Las Vacas Voladoras es una breve comedia en un acto, de argumento maravilloso, ambientada en la época de Navidad.
Todos los años, en la vigilia de Navidad, llegan a un pueblo de montaña las Vacas Voladoras. El viejo avaro Jack es demasiado malo para merecerse un vuelo sobre ellas, que como es sabido, sólo ofrecen un viaje a la gente buena. Pero una iniciativa de los niños y la intrusión de un vagabundo en la casa de Jack, constriñen al viejo avaro a dejar caer su dura máscara, ganándose así un vuelo sobre las Vacas Voladoras.

Esa noche me escapé de casa. Afuera todo era gris, hacía frío, llovía. Se escuchaban ruidos raros que venían de todas partes. Tenía bastante miedo, pero caminé un largo rato. Al final me encontré al pie de un muro altísimo, inmenso. Temblaba. Conocía bien esa muralla negra. Tenía el color de la noche, y sabía que no había que atravesarla; pero en ese momento todo me parecía vacío, sin sentido. Para mi sorpresa, logré treparme hasta arriba sin ningún esfuerzo...

Ufagranufa es joven, exuberante, un poco liera pero simpática, buena como un helado de frutillas, concreta, llena de ganas de vivir y siempre lista para ayudar a los otros; sabe lo que quiere y lo quiere con determinación. Una pizca de temor es compensada por puñados de cándida desfachatez. Sin embargo, tiene un problema, se llama: escuela. Es cierto, Ufagranufa se recibió (¡y con qué esfuerzo!) de bruja de tercera categoría, pero a ella la brujería no le interesa para nada.