Diálogos


Este libro quiere ser un aporte para motivar a que judíos y cristianos con cualquier grado de compromiso institucional en su comunidad religiosa se aventuren a tender puentes entre dos religiones que comparten las mismas escrituras y el mismo territorio, pero que se conocen y dialogan poco. Se trata de brindar herramientas accesibes y útiles para aquellos que realizan tareas educativas, también en el seno de la familia, el espacio privilegiado para la formación de personas capaces de dialogar.

¿Todavía es posible el diálogo entre los seres humanos? Es decir, ¿es posible encontrarse, escucharse, hablarse, reconocerse “iguales” en el respeto de las “diferencias”? Aún antes del diálogo cultural, político, interreligioso, etc.; ¿existen características humanas para poder comunicarse, expresarse y encontrarse con los demás?

El autor trata de responder a estas preguntas con un abordaje amplio y abierto, en el que confluyen investigaciones filosóficas, teológicas, antropológicas y culturales en las que trabaja hace muchos años.

Es un dato de la realidad que hoy uno de los principales temores de Occidente se llama Islam, y que por eso, desde hace unos años, las librerías se han visto invadidas por publicaciones que a él se refieren. Este libro, sin embargo, es distinto. Más que hablar del Islam, habla de musulmanes; no presenta doctrinas, sino seres humanos,
países, ciudades; no se ocupa de otras publicaciones, sino que le interesa lo que piensan concretamente los musulmanes sobre temas de candente actualidad.

En la época actual, de una secularización ya establecida, en la que a la muerte de Dios le sigue también la muerte del hombre, asistimos de manera cada vez más evidente a una explosión de lo divino. La proliferación de sectas y movimientos espirituales y la aparición de las “nuevas religiones”, revelan una fuerte necesidad de lo sagrado; una búsqueda que, sin embargo, corre el riesgo de volverse cada vez más caótica si no es guiada por el valor más auténtico de la fe y de la fuerza de la razón.

Caminamos mirando hacia el horizonte llevando en nuestra carne la oración de Jesús al Padre: “que todos sean uno” (Jn 17, 11.22). Caminamos con esa sed de encuentro que, junto a nuestras historias de pecado y fidelidad, llevamos metida dentro de las entrañas; esa sed de encuentro exigida por nuestra fraternidad ontológica, por el soplo de Dios en el barro primordial; esa sed de encuentro que sólo se saciará cuando las diferencias que alejan se conviertan en diversidad reconciliada en la unidad.

Con gran sencillez y maestría pedagógica, la autora nos presenta este libro sobre los temas fundamentales del judaísmo.

¿Por qué un nuevo libro sobre ecumenismo? En la vida actual de las Iglesias, el ecumenismo, por lo general, parece haber pasado a un segundo plano.