Ética


Hablar de educación hoy día lleva siempre a encontrarse frente a dos actitudes que, por muy distintas que sean entre sí, son síntomas ambas, más que de la percepción de un problema, de una desorientación que ya se ha convertido en ceguera.
La colección de textos que presentamos aquí se caracteriza, en cambio, por encerrar, aunque sea de manera sintética, una propuesta de valor clara.

Jean-Yves Calvez traza, en este libro, un itinerario ideal a través del cual la Iglesia ha ido generando una línea ética para nuestras sociedades, hoy sumergida en una crisis de valores.
Afronta temas tan actuales como familia y matrimonio, vida y bioética, trabajo y empleo, economía, para pasar luego a ocuparse de la problemática del Tercer Mundo, la cultura, la política, la guerra y la paz, los derechos del hombre y de los pueblos, la Iglesia y la política.

Se trata de reflexiones sacerdotales publicadas en su mayoría en la Revista “Notas de Pastoral Jocísta” y que ahora presentamos reunidas en un único volumen.
A lo largo de estas páginas el lector podrá encontrarse con el testigo constante de la alegría sacerdotal y con el sacerdote formador provisto de una propia síntesis teológica, un testimonio constante de Cristo y una generosa entrega de sí mismo.

En América Latina colonial, en la gestación de las naciones, en
Medellín y Puebla.

Un rastreo de las raíces de lo que hoy es la doctrina social cristiana, desde el anuncio del Evangelio, los Padres de la Iglesia, la polémica Edad Media, los desafíos modernos culminando con el
Concilio Vaticano II.

Desde la búsqueda de una mayor comprensión de la naturaleza humana al análisis de los vínculos en un contexto social en permanente cambio, la obra desemboca en una propuesta: la familia como modelo de toda la sociedad.

Éste es un libro que no pretende agotar un problema de dimensiones tan vastas como la vida, aunque contemple justamente el momento culminante de la vida, el de la muerte, tan exorcizada por la cultura de nuestro tiempo.
Por lo tanto no se quiere ni tener la última palabra sobre la eutanasia, ni mucho menos dar, como se suele decir, las “instrucciones para el uso”. Sólo se intenta participar de un diálogo, debatir una problemática de orden moral y jurídico que involucra a la gran mayoría de los ciudadanos, católicos o no, directa o indirectamente.

En esta pequeña obra se señala la urgente necesidad de apuntar decididamente a la búsqueda de la verdad. No hay filosofía, ni arte, ni expresión cultura¡ auténtica que pueda desentenderse de esa grave y gozosa obligación. Incluso en el marco de un cierto escepticismo posmodernista (extrema tentación contraria a los fundamentalismos), acaso precisamente porque parece ganar terreno ese clima cultural indefinido y no-comprometido, se eleva una vez más en la conciencia de muchos la exigencia de una cultura de la verdad.