Política y sociedad


FRATERNIDAD Y ACCIÓN POLÍTICA ofrece un abanico de experiencias muy diversas: por su geografía, sus referencias políticas y sociales. Sin embargo, algo las une. Todos los políticos entrevistados, y también los entrevistadores, hacen parte de una misma propuesta de vida y de acción política, originada en el Movimiento Políticos por la Unidad. Estos políticos y ciudadanos, frente al desánimo de muchos, encontraron en este espacio la posibilidad de comprometerse en acciones transformadoras de lo social desde una lógica innovadora.

Luego de los cinco encuentros temáticos realizados en otras tantas capitales latinoamericanas, cuyos frutos se reflejan en el tomo I de esta obra, un grupo de más de 80 personas reflexionaron sobre la encíclica Gaudium et spes y el pensamiento social de la Iglesia desde una pespectiva de aplicación concreta en la pastoral de la Iglesia.

El Concilio Vaticano II es el acontecimiento más relevante en la Iglesia Católica del siglo XX. Su trascendencia radica en la puesta al día de la Iglesia, particularmente en la renovación de su forma de ver y relacionarse con el mundo. De manera especial, en el plano de la política,la economía, lo social y lo cultural, como lo propone la constitución pastoral Gaudium et spes.

A pesar de que los medios tecnológicos y financieros al servicio de los poderes económicos y políticos, quieran convencernos de seguir dócilmente sus consignas dogmáticas, existen núcleos de rebelión social aún vivaces que buscan subordinar el precio de las cosas al valor de la dignidad de las personas.
De tal modo, esta obra nos propone un doble desafío: el de recuperar el sentido original del concepto de democracia en tanto que proceso vivo de participación y compromiso en la comunidad, y el de ciudadanía como virtud cívica y asunción de responsabilidades y obligaciones, a partir de las cuales nuestros derechos serán espontáneamente proclamados.
Resulta muy difícil construir una democracia política sin democracia económica, de equilibrio y justicia.
La filosofía política alternativa que nos propone el autor se apoya sobre tres puntos fundamentales: el gobierno autónomo, soberano y popular; el principio de reciprocidad y el principio de solidaridad. Con el fin de llevar a buen término esta tarea de regeneración democrática y ética de nuestras sociedades, el método a seguir es aquel que aparece en esta obra bajo la denominación de “método crítico argonario–quijotesco”.

Este libro reúne trabajos que giran sobre dos ejes, que se entrecruzan y se influyen mutuamente. 
De una parte, la conexión entre comunidades y ciudades, sus elementos comunes y también diferenciales, y su lugar como espacio privilegiado para el nacimiento de la política y de la democracia.

Este es el séptimo volumen de la serie de libros sobre fraternidad publicados
por Ciudad Nueva a partir del año 2006. Su particularidad radica
en constituirse en un proyecto colectivo temático sobre educación con
una orientación definida por Rodrigo Mardones -como editor del
volumen- consistente en incluir la perspectiva de la fraternidad, tal
como se ha venido formulando en el contexto de la Red Universitaria
para el Estudio de la Fraternidad (RUEF). El editor buscó poner en
diálogo el trabajo previo de la serie de libros con los aportes específicos

El eje conductor de esta compilación es la relación de doble vía entre aquel elemento que mantiene articulada una sociedad política, es decir la fraternidad o amistad cívica, amistad política, cohesión social, confianza; y por el otro lado, el conjunto de prácticas, normas y leyes que sustentan dicha sociedad política; definen las características principales de su institucionalidad y concretan los principios democráticos en los que se integra.

“O inventamos o erramos” dijo el tremendo maestro de Bolívar, Simón Rodríguez. Su mandato no era una apelación vaga a despegarnos de las madejas difíciles de la colonia ibérica sino más bien la constatación de la posibilidad de un futuro hasta ese momento inédito en la historia moderna de la humanidad. América, como nunca otra región del globo, recibía en su seno doloroso todas las tradiciones del hombre y esa era una riqueza nueva, tan nueva que necesitaba nuevas formas, nuevas palabras.