Entrevista con Laura Barbero

Para llegar antes


Un tema tan delicado como el abuso sexual infantil, es abordado por una especialista que insiste en la importancia de la prevención y en dar a los niños herramientas a su alcance.

Laura Barbero es licenciada en Psicopedagogía y, sobre la base de su amplia experiencia de trabajo en talleres, seguimiento, docencia y acompañamiento sobre el tema, publicó junto con María Laura Kroupensky una serie de tres libros: Diario de mis vacaciones, Mi guía personal y Guía para docentes y padres, editados por el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH). Conversamos con ella.

-¿Cómo surgió la idea de estos libros?
-El MEDH tiene un área muy importante de defensoría de los derechos de las mujeres y los niños. Aparecía con mucha frecuencia el tema de la violencia familiar, y también del abuso sexual a los niños por parte de los padres y de otros hombres vinculados a la familia. El MEDH me convocó para acompañar estas problemáticas. Así comencé a trabajar con distintos grupos parroquiales que se ocupaban de comedores para chicos o de centros de apoyo. Vimos que hacía falta material gráfico de apoyo, que sirviera de herramienta a las personas –generalmente mujeres– que trabajan en esos lugares para enfrentar el problema del abuso sexual de menores. Les comenté que estábamos armando este material desde hacía tiempo y se interesaron.
Se trata de un trabajo hecho en colaboración no sólo con la psicopedagoga María Laura Kroupensky, sino también con la diseñadora Fernanda Dubois.
-Con Laura y Fernanda, dos chicas jóvenes, nos conocimos en la iglesia de Santo Tomás Moro, en Vicente López. Fernanda siempre colaboró conmigo en las presentaciones de la parte visual. En este caso la imagen es un elemento clave. El libro comienza con la familia de Julián, el protagonista, y para nosotros era muy importante que fuera un chico como todos los chicos argentinos, a quien le pasan las mismas cosas que a cualquier chico, buenas y malas.

-¿Cómo aparece el hecho traumático?
-El día 8 van al Sur a visitar a los abuelos. Él va contando lo que le pasa en el viaje, el reencuentro con sus abuelos, las experiencias en el campo, la visita a un amiguito y una actividad que les propone su tío, que es de abuso, muy leve, una sola vez.

-¿Tiene conciencia de lo que pasa?
-No, pero en su diario deja el registro de sus emociones, sus sentimientos y también los de sus amigos (son tres los chicos que pasan por esa experiencia simultáneamente). También registra las reacciones de los adultos, que de hecho son las que en general se observan frente al tema del abuso.

-¿Hay mayor o menor posibilidad de este tipo de conducta según el sector social?
-La clase baja está mucho más expuesta por el hacinamiento, por las condiciones propias de su forma de vida, todo el mundo se entera de todo; pero no es que haya más casos. La clase baja va al hospital, donde hay relevamiento de datos, y entonces entra en las encuestas. Mientras que la gente de clase alta va al médico particular, esconde la situación, la encara de manera privada; y la clase media depende cómo se maneje, puede ir al hospital, a centros municipales; de alguna manera tiene otros accesos. La soledad de los chicos en las clases alta y baja los torna más vulnerables al abuso. Se agrega un componente muy importante, que explica en gran parte de los casos por qué las mamás no los protegen adecuadamente: cuando una mujer ha pasado por una situación de abuso, queda más vulnerable a este tipo de hechos, y le resulta mucho más difícil ver en su hija o hijo esta situación, porque la sola idea la perturba, la remite a su propia experiencia, le genera un nivel de angustia muy alto por el cual vuelve a utilizar los mismos mecanismos de cuando fue abusada: negar, no ver, disociar, hacer de cuenta que esto no está pasando, que no tiene que ver con ella.
- ¿Cuál es el indicador que define cuándo hay abuso?
Consideramos abuso desde el compartir pornografía con los chicos –algo mucho más común de lo que se cree–, que los adultos vean películas pornográficas con los chicos. Al excitarse, la persona empieza a utilizar al chico de manera abusiva para su propio placer. Esto es importante para no ver fantasmas por todos lados: la diferencia entre un contacto cariñoso, tierno, amoroso y un contacto abusivo tiene que ver con la intención del adulto.

-¿El chico percibe la intencionalidad del adulto? ¿Se siente abusado?
-Sí. El chico percibe la intención del adulto, pero confusamente. Como les pasa a los chicos del cuento del libro. Por eso es que en la obra trabajamos sobre los sentimientos, para que el chico aprenda a diferenciar los sentimientos positivos de los negativos.

-¿Cuán cierto es que en general el abusador de menores no siente culpa?
-Es bastante cierto. Porque en general son personalidades psicopáticas. Y el psicópata jamás siente culpa, siempre culpa al otro.

-Con este libro se apunta a un mayor conocimiento y a una acción preventiva…
-Sí. Hay una recuperación posible en la víctima, que es lenta, compleja, dolorosa. Muchas veces los chicos no logran sostener los tratamientos todo lo que se requeriría para alcanzar una recuperación total. De todas maneras, el recuerdo de este tipo de experiencias queda, por más que el chico logre desactivarla, como una brasa ardiendo en su interior. Nuestra intención es la prevención. Si logramos que menos chicos sean abusados porque los adultos estamos atentos, y porque los chicos son capaces de decodificar más rápidamente las situaciones de desagrado y no exponerse a ellas, habremos logrado algo muy grande, porque habrá menos chicos que tengan que recuperarse de este problema.

Cuadro I
Los libros
-Diario de mis vacaciones, Mi guía personal y Guía para docentes y padres, editados por el MEDH, son distribuidos por la Editorial Ciudad Nueva.
-Las autoras se proponen dar herramientas a los chicos, para que éstos puedan detectar situaciones donde hay posibilidad de abuso sexual.
-Los libros abordan tres campos referidos al tema: el cuerpo y sus cuidados, los sentimientos y herramientas de auto-cuidado.

Claves
-Hay abuso sexual si la intención del adulto es obtener placer sexual a través del contacto con un chico: no necesariamente debe haber contacto físico.
-La prevención consiste en que los chicos puedan diferenciar las situaciones que están mal de las que no y hablar con algún adulto, para detectar el problema antes de que el abuso se produzca.

Etiquetas

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

-

Novedades Libros

Documental en DVD y Sugerencias para el trabajo en el aula

Último número

Mayo 2012
532

Publicidad