Apreciar cada momento
“Si todo fuera fácil, ¡qué aburrimiento!”. El italiano Alessandro Zanardi, Alex para todo el mundo, parece vivir dentro de estas breves y elementales palabras. Símbolo de una vida con suerte en cierto modo, protagonista en un mundo para pocos elegidos, el de las carreras automovilísticas, Alex transita hoy una segunda y particular existencia. En su carrera coleccionó 44 presencias en la Fórmula 1 y dos campeonatos en el C.A.R.T.(1) (Championship Auto Racing Teams – 1997-1998), una de las categorías más importantes del automovilismo estadounidense, que alterna en sus calendarios trazados callejeros con óvalos donde los monoplazas llegan a tocar los 400 kilómetros por hora.
El 15 de septiembre de 2001 los pilotos del C.A.R.T. se dieron cita en el “Eurospeedway Lausitzring”, un circuito óvalo en Alemania, y decidieron disputar la carrera, aún a pesar de la cercanía con la tragedia de las Torres Gemelas. Alex también fue de la partida. Después de un campeonato pobre de satisfacciones y con un pasado de “primero de la clase”, parecía haberle llegado el momento de la victoria. Faltaban trece vueltas para la bandera a cuadros, sólo una reacarga de combustible en boxes y ya estaba todo listo para el final.
Alex entró para hacer esto siendo primero en el clasificador, cargó combustible y, sin dudar, recorrió la calle de boxes antes de volver a la carrera. Pero en el intento por reincorporarse, el auto patinó y entró sin control a la pista, presentando el flanco izquierdo a los adversarios que llegaban a toda velocidad. Todo sucedió en un momento: el piloto canadiense Alex Tagliani pegó en forma perpendicular contra el vehículo de Zanardi. El impacto fue impresionante, destrozó todos los sueños de gloria de Alex y se llevó parte de sus dos piernas.
“Allí se apagó la luz, ¡fin de la transmisión! Hasta que un día la luz se encendió nuevamente”, diría más tarde Alex. Largos meses de rehabilitación, sufrimiento, victorias y derrotas y un par de piernas artificiales “confeccionadas” por el profesor Franco Ferri, técnico del Centro de Vigoroso de Budrio (N. de la T.: comuna de la provincia de Bologna), llevaron a Alex, un año y medio después del accidente, al mismo circuito de Lausitzring, donde volvió a subirse a un monoplaza del C.A.R.T. para cubrir las últimas trece vueltas a más de 300 kilómetros por hora de promedio.
Hoy la vida de Zanardi sigue siempre “a la carrera”, dentro de una agenda llena de compromisos y testimonios, trabajando en la promoción de su proyecto “Bimbingamba”, una iniciativa para ayudar a niños que han perdido uno o más miembros.
Pero no es todo. “La vida es un camino y el deporte es un modo más lindo para recorrerlo –destaca el italiano– aunque el resultado final no puede, ni debe, ser el único objetivo. Hay algo que considero lindísimo: la preparación para una carrera. Cuando concluyo mi participación en ella, antes que los demás, siento una especie de melancolía porque termina una aventura. De este modo el deporte me enseñó a aprovechar el presente, a apreciar lo que hago en cada momento”.
Con este espíritu, Alex entrena hoy en su handbike (2) participando de numerosas maratones de nivel internacional, además de la copa del mundo de la especialidad, en la cual ya obtuvo importantes éxitos. Su sueño, sin embargo, son los Paraolímpicos de Londres 2012. “La verdadera alegría será llegar a esta cita competitiva listo para afrontar la carrera. Esto significa estar ya dentro de esa aventura fantástica, saboreando el entrenamiento con seriedad, porque cada suceso es una etapa para tratar de mejorar”.
Es difícil permanecer indiferentes frente al ejemplo humano y deportivo, una resurrección terrenal, porque en Zanardi hay de todo: dolor y sufrimiento, pero también entusiasmo y alegría, unidos a una buena dosis de éxito. “Puedo decir que soy una persona afortunada; logré transformar mis pasiones en mi trabajo, y gané gran popularidad. Todo porque de niño pude acceder a una oportunidad. Nadie nace campeón en la vida. Cada uno de nosotros tiene un punto de partida que nos da la oportunidad de transformarnos en vencedores. Es interesante intentarlo siempre, aunque tu situación sea desventajosa. Lo que realmente importa es trabajar con ahínco y es bueno que un día, mirándonos en el espejo, podamos sentirnos orgullosos de lo que vemos”
Camino a Londres
El sueño de Zanardi está cada vez más cerca. Días atrás se impuso en la Maratón de Nueva York, una de las pruebas más importantes del handbike y fundamental para obtener la clasificación a los Paraolímpicos Londres 2012. De este modo el italiano sigue sumando buenos puntos en su camino a la máxima competencia mundial.
1) N. De la T.: El C.A.R.T., en su momento, fue la categoría más importante de autos de fórmula en los Estados Unidos. Tuvo vigencia hasta 2008, año en que hizo su última carrera, y luego del cual sus equipos y pilotos pasaron a formar parte de la Indy Car.
2) Handbike: disciplina de ciclismo para discapacitados motrices. Se practica tanto a nivel amateur como profesional y es considerada como deporte paraolímpico.





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