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El difícil resurgir |
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Chile y Haití afrontan hoy un desafío enorme: levantarse y tratar de seguir adelante luego de que dos terremotos devastaron sus territorios. ¿Qué pasos se dieron? |
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Haití
En el caso del país tropical, el sismo de 7 grados en la escala de Richter que lo sacudió en enero dejó un panorama desolador y por demás complicado desde el punto de vista político y económico. Las pobrísimas estructuras edilicias no soportaron el sacudón y cientos de miles de personas vieron cómo se derrumbaban sus viviendas. La pobreza extrema en la que estaba ya sumido el país se acentuó. Las tiendas de campaña se multiplicaron y los precarios hospitales, que contaban con muy pocos materiales, se atestaron de heridos. La falta de alimento y agua se hizo cada vez peor, y si bien en un primer momento la solidaridad mundial se hizo sentir notoriamente, pronto comenzó a mermar la atención.
A finales de marzo se celebró una cumbre de las Naciones Unidas en Nueva York donde la comunidad internacional acordó una ayuda de 5.300 millones de dólares en dos años. Tres meses después y para actualizar el cuadro de situación, se realizó otro encuentro, esta vez en Punta Cana, al que sólo asistieron el presidente de Haití, René Préval, y el de República Dominicana, Leonel Fernández. Allí, el jefe de la misión de la ONU en Haití, Edmond Mulet, subrayó algunos de los problemas: “Hoy más de un millón de personas siguen viviendo en campamentos improvisados y están expuestas a los estragos de las lluvias y los huracanes, sin perspectivas de cómo reanudar sus vidas a largo plazo en términos de empleo y de alojamiento”. Argumentó que “los retrasos en la entrega de la ayuda pondrán en peligro el proceso hacia la estabilización”.
También se presentaron cuarenta proyectos, entre ellos, el llamado a elecciones presidenciales y legislativas, a celebrarse en noviembre de este año. Préval estima que se lograrán de manera “libre y transparente”. Y se creó la Comisión Interina para la Reconstrucción de Haití, conformada por Mulet, Bill Clinton y Jean Max Bellerive, primer ministro haitiano, que deberá trabajar en conjunto con el Banco Mundial para administrar los fondos comprometidos por los donantes internacionales.
Chile
El 27 de febrero la región central de Chile amaneció inmersa en el desconcierto y la desesperación: un terremoto de 8.8 grados Richter y el posterior tsunami habían sembrado pánico, destrucción y dolor. Inmediatamente comenzaron a trabajar el gobierno saliente, encabezado por Michelle Bachelet, y el del electo de Sebastián Piñera, acordando un plan de crisis.
La ayuda económica no tardó en llegar, si bien el gobierno estimó pérdidas inmensas: la reconstrucción demandará más de 20 mil millones de dólares hasta 2013.
El mes pasado, el Senado aprobó en junio un proyecto de ley que busca reunir la suma necesaria. Cuatro mil millones de dólares serán utilizados en lo que resta del año a través de un importante esfuerzo de reasignación de gastos y emitiendo bonos solidarios. Cabe destacar el valor de un pueblo que ha reaccionado con energía y con coraje ante la adversidad.
Soledad Fattori
Uruguay
Gobierno coherente, aunque todavía sin logros
José Mujica cumplió en junio cien días como presidente de Uruguay, fiel a sí mismo en su sencillez y capacidad de diálogo, tanto en el frente interno como externo, pero sin exhibir hasta el momento logros concretos en su gestión.
Primer ex guerrillero en alcanzar la máxima magistratura del “paisito”, Mujica lanzó propuestas como las reformas del Estado y del sistema carcelario, así como un Plan de Impacto habitacional. En el ámbito internacional, dio pasos clave en el arduo intento por reencauzar las relaciones con la Argentina, malheridas por el conflicto por la papelera UPM, ex Botnia (al cierre de esta edición los asambleístas levantaron el corte y mantienen una “tregua” hasta el 19 de agosto).
Convidada por el gobierno a participar en estamentos del Estado, una oposición aún gentil comenzó ya a cuestionarle una suerte de “mucho ruido y pocas nueces”. En tanto, la oficialista alianza de izquierda Frente Amplio parece sumida en la reflexión tras las elecciones departamentales de mayo, en las que retuvo la conducción en Montevideo pero perdió municipios y bajó su caudal de votos de modo significativo.
Con un 55% de aceptación popular según la consultora Fáctum –a estas alturas su antecesor, Tabaré Vázquez, exhibía el 63%– “Pepe” Mujica consolidó su perfil mercosureño y latinoamericano –ya visitó Bolivia, Chile, Venezuela, Brasil y la Argentina– pero postergó su “debut” europeo por un estrés que le cobró su hiperactivismo y le impidió asistir en España a la cumbre entre la Unión Europea y América latina.
Chacarero, florista y siempre permeable a los problemas y pasiones populares, tuvo tiempo para visitar al plantel "celeste" que viajó a Sudáfrica. Tras recordarle que un Mundial no es una "guerra", lo alentó a "jugar con alegría" y sobreponerse a eventuales derrotas, receta que sin duda ha aplicado en su azarosa vida.
Encarcelado en brutales condiciones durante la dictadura (1973-1985) y “rara avis” en el firmamento político, Mujica, de 75 años, se mostró además consecuente este trimestre con una austeridad que es su marca registrada: no tiene cuentas bancarias, dona mensualmente gran parte de su salario presidencial y su declaración jurada acusa como único patrimonio un viejo automóvil Volkswagen Fusca, valuado en 2 mil dólares.
Silvina Santillán (desde Montevideo)
Cambio climático
En compás de espera
La ciudad mexicana de Cancún será la sede de la próxima cumbre sobre cambio climático que se celebrará en diciembre de este año. La última se realizó en Bonn, Alemania, con 4 mil delegados en representación de 194 países. La reunión de Cancún no parece contar con buenos auspicios ya que en Alemania las ONGs ambientalistas manifestaron el temor de que los notorios recortes estatales afecten también los proyectos para afrontar los efectos del cambio climático. Mientras tanto, según la NASA, 2010 será el año más caluroso de la historia.
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